Colnaghi Foundation Journal 02 - Page 195



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PEDRO ORRENTE / The Spanish Bassano
PEDRO ORRENTE / The Spanish Bassano
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SPA N I S H TEXT
Dos incorporaciones nuevas al corpus pictórico de Pedro Orrente1
J OSÉ G ÓM EZ FR EC H I N A
Pedro Orrente, nacido en la ciudad de Murcia donde fue bautizado en la
iglesia de Santa Catalina el 18 de abril de 1580, contribuyó a la formación
y difusión del naturalismo en Castilla y, especialmente, en Valencia. La
formación inicial de Orrente debió quizá desarrollarse en su ciudad natal.
En la partida de bautismo del pintor se da cuenta de sus padres:
Jaime Orrente, de origen francés, nacido en Marsella y de oficio
comerciante, e Isabel Jumilla2 .
Jusepe Martínez, pintor de Felipe IV y tratadista, al igual que
Palomino remite a la formación veneciana de Orrente en sus
Discursos practicables del Nobilísimo Arte de la Pintura: “Al cabo de algunos
años llegó a esta misma ciudad (Valencia) un pintor de grande
ingenio, que se llamó Pedro Orrente; dicen que fue natural de
Murcia, estuvo en Italia mucho tiempo y en Venecia, doctrinose lo
más con Leandro Basán, donde con sumo estudio cogió su manera
de obrar, que aunque el Basán se ejercitó más en hacer figuras
medianas, nuestro Orrente tomó la manera mayor, en que dio a
conocer su grande espíritu; y aunque el Basano fue tan excelente y
superior en hacer animales, no fue menos nuestro Pedro Orrente”3 .
El propio Jusepe Martínez nos habla de sus viajes y de la realización
de series del Antiguo Testamento: “En España, y en particular en
Madrid, hizo emulación a los mejores pintores de aquella corte, no
quedando menos celebrado que los demás; hizo muchas obras, y en
particular cuadros para adornos de piezas de grandes señores, como
historias del Testamento Viejo y Nuevo, y en ellos acomodando
países con tal unión en las figuras, que en este género pocos le
igualaron. Tuvo algunos discípulos, que, aunque buenos, no llegaron
a la raya que él llegó: fue hombre de mucha estimación; tratóse con
toda grandeza y ganó muchos ducados; fue muy vario en mudar
tierras; al cabo de algunos años tomó por patria a Valencia, donde
vivió algunos años con grande reputación y muy estimado”4.
Francisco Pacheco en su Arte de la Pintura (1649) alaba la
capacidad del pintor murciano como pintor de animales en su
capítulo: De la pintura de animales i aves, pescaderías i bodegones, i de la
ingeniosa invención de los Retratos del Natural: “Este genero de pintura a
acreditado en España nuestro Pedro Rente; aunque se diferencia
en el modo de Basan i haze manera suya conocida, por el mesmo
natural, con nueva alabança i gloria, pues a sido provechoso no solo
a sí, pero a muchos Pintores que se sustentan con sus copias, usando
de valientes países a lo italiano i mui naturales…”5.
El pintor y tratadista José García Hidalgo nacido en Villena
(Alicante) el mismo año en que fallece Orrente y muerto en Madrid
en 1717 citaba tras pasar por Roma y regresar a Valencia a Orrente
con elogio en sus Principios para estudiar el arte de la Pintura (1691): “El
natural cariño y conveniencia de mi salud, me restituyeron a mi
Patria, y desembarcado en Alicante, pasé a ver la hermosa y amena
ciudad de Valencia, donde asenté lo deambulativo de mi natural
y satisfice lo curioso de mi afición, viendo obras de tan grandes
artífices como del célebre español Pedro Orrente, segundo Bazán y
primer dibujante e historiador en los aciertos y valentía; y el diestro
Francisco Ribalta, Corezo Español; y no menos lo fue, aunque con
más valentía; Juan Ribalta, su hijo, a quien la temprana muerte
cortó los más altos vuelos que jamas se veron en otro; y un Juanes,
segundo Rafael en la misma escuela, pasmo de su tiempo en todas
las partes que a la especulativa y corrección y hermosa conducción
convienen”6.
La primera noticia referente a Orrente como pintor se retrotrae al
11 de septiembre de 1600 en que contrata en Toledo las pinturas
de un retablo para la ermita de la Virgen del Saz en la villa de
Guadarrama7.
Un documento con fecha 27 agosto de 1605 ha permitido verificar
la andanza italiana del pintor murciano señalada por los tratadistas
españoles. Otorgó en Venecia un poder a Gasparo Manart, de
Roma, para el cobro de una cantidad a cuenta de una carta de
cambio firmada en Alicante el 25 de octubre de 1602 ante Giovanni
Battista Paravicino8 .
La partida del joven Orrente hacia la península itálica a fines de
1602, su posible paso por Roma y su posterior estancia en Venecia
explican el estilo que ofrecen sus obras y el conocimiento cierto
de las pinturas de Leandro da Ponte (Bassano del Grappa 1557
– Venecia, 1622), más conocido como Bassano por su lugar de
nacimiento.
La estancia del pintor toscano Angelo Nardi (Vaglia de Mugello,
1584 – Madrid, 1664) en Venecia desde 1600 y su posterior
presencia a partir de 1607 en España seguramente no fue ajena a
Pedro Orrente que se documenta ya en Murcia en 1607. Con fecha
22 de septiembre de 1607 hay una carta de servicio y soldada de
Lucía Hernández que acomoda con Pedro Orrente, vecino de esta
ciudad, por tiempo de un año y por doce ducados, uno por cada
mes “porque os he de servir de guisar de comer y hacer roscadas y
coser y remendar lo necesario y acudir a la cría de la seda si la criare
el dicho Pedro Orrente, de forma que sirva en todo aquello que
bueno y honesto sea”9 .
Del trato de Orrente y Nardi da fe una carta de poder con fecha 31
de enero de 1612 al pintor toscano residente en la corte madrileña
para que rescate de Pedro Pérez de Carrión, platero de Madrid,
un cuadro de Santa Catalina o que le cobre su precio de veinte
ducados10.
José Luis Morales y Marín documentó que Orrente fue familiar
del Santo Oficio de la Inquisición en Murcia11 . Las negociaciones
entre el Tribunal Supremo y el de Murcia se iniciaron en 1624 y se
alargaron hasta el 28 de febrero de 1633 en que Orrente obtuvo el
fallo afirmativo a la concesión de la familiatura.
La condición de familiar del Santo Oficio ya fue señalada por Lázaro
Díaz del Valle en la breve semblanza que dedica a Orrente y que
después sería aprovechada por Palomino: natural de Murcia familiar
del Santo Oficio de la Inquisición, pintor insigne, estuvo en esta villa
de Madrid y en ella hizo famosas obras, y en el Buen Retiro hay
muchas pinturas de su mano que se recogieron por orden del Conde
Duque de Olivares Don Gaspar de Guzman primer ministro del Rey
N.S.D. Felipe 4 para adorno de aquel palacio. Hizo asi mismo en
su patria muchas e insignes obras y en particular el retablo de N.Sª
de la Concepción en la iglesia de su advocación y un cuadro de un
Pastor bueno en la portería de S. Francisco de la ciudad de Murcia y
otro retablo en la Murta de religiosos de la orden de S. Gerónimo de
diferentes historias de Cristo y de N. Sª y también pintó en la ciudad
de Valencia un martirio de Santiago el menor siguiendo la escuela
veneciana imitando al Basano. Fue grande dibujante y colorista.
Falleció dejando gran fama cerca de los años de 1644”12.
Hoy sabemos que el San Sebastián de Orrente de la catedral de
Valencia no fue realizado por el pintor en la ciudad del Turia
en 1616 si no que fue comprado en Murcia en 1614 al marqués
de Caracena por doña María Díez de Covarrubias, viuda del
vicecanciller del Consejo de Aragón don Diego de Covarrubias13.
Conocido pues como el “Bassano español”, Orrente aparece
documentado en Murcia en 1612, año en que muere su padre, firma
un cuadro de la Bendición de Jacob en la colección Contini Bonacossi y
en que contrae matrimonio con María Matamoros. En 1617, ya en
Toledo, Orrente cobró el cuadro del Milagro de santa Leocadia para la
catedral pintado por orden del cardenal Sandoval. Sus idas y venidas
desde Murcia a Toledo se suceden. Diversas noticias lo relacionan
con otros compañeros de oficio: Alejandro de Loarte, Eugenio Cajés
y con el hijo del Greco, Jorge Manuel Theothocópuli.
Últimas investigaciones de archivo adelantan a 1632 el retorno de
Orrente a Valencia donde al parecer residió con algún intervalo en
Murcia hasta su muerte en 1645, siendo enterrado en la parroquia
de San Martín14. La impronta orrentiana en Valencia, donde dejo
numerosos cuadros de altar y series de temática bíblica, se deja ver
en obras de Juan Ribalta, Vicente Castelló o Jerónimo Jacinto de
Espinosa y marcó significativamente la formación de otros pintores
como Mateo Gilarte, Pablo Pontons, Esteve March o Cristóbal
García Salmerón.
La Adoración de los Reyes (Fig. 1) y la Adoración de los Pastores (Fig. 2),
pinturas inéditas de Pedro Orrente, propiedad de Colnaghi y objeto
de investigación en este estudio, aportan una novedad significativa al
corpus de obras autógrafas del pintor murciano ya que son los dos
primeros cobres que se dan a conocer. Cabe señalar por su rareza
el inusual tamaño de los mismos (86 x 68,5 cm, cada uno) en el
conjunto de la pintura española de la primera mitad del siglo XVII.
Angulo y Pérez Sánchez citan en su estudio sobre Pedro Orrente
una Adoración de los Reyes en cobre propiedad de la Marquesa de
Agüero en Madrid sin citar medidas15.
Los dos cobres compañeros, de gran calidad y variada paleta
cromática, presentan claros débitos con la pintura veneciana
especialmente con Leandro Bassano, así como el conocimiento de la
producción pictórica de Tiziano, Tintoretto y Veronés.
Ambas pinturas ofrecen una composición vertical al abierto
con una escenografía pareja formada por restos arquitectónicos
reaprovechados con vigas de madera para improvisar un cobertizo.
La Virgen sentada sujetando con ambas manos el lienzo blanco
que muestra la desnudez del Divino Infante es una derivación
del obrador de los Bassano. De forma parecida lo trata también
Orrente en el Nacimiento del retablo de la Concepción del convento
franciscano de la Concepción, actualmente en el Museo de Bellas
Artes de Murcia.

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